Un proyecto internacional con participación española investigará los síntomas no motores del párkinson
22/09/2026
Depresión, ansiedad, apatía o deterioro cognitivo pueden tener un enorme impacto en la vida de las personas con párkinson. Un nuevo proyecto internacional, financiado con 9 millones de dólares y en el que participa la investigadora española Cristina Miguélez, tratará de comprender mejor los mecanismos cerebrales relacionados con estos síntomas y avanzar hacia tratamientos más precisos y personalizados.
Tres años para investigar una de las grandes necesidades del párkinson
La profesora de Farmacología de la Euskal Herriko Unibertsitatea (EHU) Cristina Miguélez será una de las cinco investigadoras principales de un nuevo proyecto internacional sobre la enfermedad de Parkinson, financiado con 9 millones de dólares por la iniciativa Aligning Science Across Parkinson’s (ASAP).
Durante los próximos tres años, investigadores de Europa y Estados Unidos estudiarán los mecanismos cerebrales relacionados con algunos de los síntomas psiquiátricos y cognitivos asociados al párkinson, con especial atención a la depresión, la ansiedad, la apatía y el deterioro cognitivo.
El proyecto está liderado por la neurocientífica Åsa Mackenzie, de la Universidad de Lund (Suecia), y reúne a equipos de la propia Universidad de Lund, la Universidad de Burdeos, Northwestern University, las universidades de California en San Diego y San Francisco y la EHU, única institución española que participa en este consorcio.
Los síntomas no motores, en el centro de la investigación
Aunque el párkinson suele identificarse principalmente con síntomas motores como el temblor, la rigidez o la lentitud de movimientos, la enfermedad puede producir también numerosos síntomas no motores capaces de afectar profundamente a la calidad de vida.
Entre ellos se encuentran la depresión, la ansiedad, la apatía, los trastornos del sueño o las alteraciones cognitivas. Algunos, además, pueden aparecer en fases tempranas de la enfermedad, incluso antes de que se manifiesten los síntomas motores que conducen al diagnóstico.
Precisamente por eso, comprender qué ocurre en el cerebro cuando aparecen estas manifestaciones constituye uno de los retos actuales de la investigación en párkinson.
El equipo de Cristina Miguélez estudiará específicamente el papel del sistema noradrenérgico y analizará cómo la estimulación cerebral profunda puede influir sobre las manifestaciones psiquiátricas y cognitivas de la enfermedad.
¿Puede hacerse más precisa la estimulación cerebral profunda?
La estimulación cerebral profunda (DBS, por sus siglas en inglés) es un tratamiento quirúrgico utilizado actualmente en determinadas personas con párkinson para controlar algunos síntomas motores.
Una de las líneas del nuevo proyecto será estudiar con mayor detalle las regiones cerebrales sobre las que actúa esta estimulación y las diferentes poblaciones neuronales que intervienen en sus efectos.
La localización es especialmente importante: pequeñas diferencias en las zonas estimuladas pueden producir efectos distintos. Los investigadores quieren comprender mejor estos circuitos para determinar con mayor precisión dónde debe actuar la estimulación y estudiar hasta qué punto puede optimizarse su efecto sobre síntomas que van más allá de los motores.
El proyecto combinará investigación clínica y neurociencia experimental, con el objetivo de construir mapas más detallados de estos circuitos cerebrales y sentar las bases para futuras estrategias terapéuticas más personalizadas.
Una investigación que mira también a las fases tempranas
Otro aspecto especialmente interesante será el estudio de las primeras fases de la enfermedad.
Síntomas como la depresión o la ansiedad pueden aparecer años antes del diagnóstico de párkinson en algunas personas. Sin embargo, son problemas muy frecuentes en la población general y actualmente no existen herramientas que permitan determinar, a partir de estos síntomas por sí solos, quién desarrollará la enfermedad.
Comprender mejor la biología que existe detrás de estas manifestaciones podría ayudar en el futuro a identificar diferentes mecanismos y perfiles de la enfermedad y abrir nuevas vías de investigación para un diagnóstico y unos tratamientos más personalizados.
Una gran red internacional para comprender la diversidad del párkinson
El proyecto forma parte de la Collaborative Research Network (CRN) de Aligning Science Across Parkinson’s, una iniciativa internacional que apuesta por grandes equipos multidisciplinares para investigar algunas de las preguntas todavía abiertas sobre la enfermedad.
ASAP y The Michael J. Fox Foundation for Parkinson’s Research anunciaron en 2026 una inversión de 261 millones de dólares para 32 nuevos equipos internacionales, centrados especialmente en comprender por qué el párkinson puede manifestarse y evolucionar de formas tan diferentes entre unas personas y otras.
Esta heterogeneidad es precisamente uno de los grandes desafíos de la enfermedad: no todas las personas presentan los mismos síntomas, estos no aparecen en el mismo orden y la evolución tampoco es idéntica.
Conocer mejor esas diferencias puede ser fundamental para avanzar hacia una medicina del párkinson cada vez más precisa, en la que los tratamientos puedan adaptarse mejor a las características de cada persona.
Fuente
Información publicada por la Euskal Herriko Unibertsitatea (EHU) y la iniciativa Aligning Science Across Parkinson’s (ASAP).