Arte con Parkinson: Mireia Cordomí y la búsqueda de dopamina a través del color
02/09/2025
En nuestra sección Arte con Parkinson, hoy conocemos a Mireia Cordomí, artista, docente y madre, que ha encontrado en la pintura y el collage un refugio y una fuente de energía tras su reciente diagnóstico de Parkinson.
Una vida ligada al arte
Nacida en Barcelona hace 45 años, Mireia se define como una persona sensible, curiosa e inquieta. Es profesora de dibujo en secundaria y desde pequeña ha tenido al arte como un pilar fundamental en su vida. Estudió Bellas Artes en Barcelona y ebanistería artística en Ourense, además de formarse en diseño de interiores y restauración de muebles y obras de arte.
Para ella, el arte no solo es profesión, también es lenguaje, exploración y forma de conectar con el mundo.
El impacto del diagnóstico
El diagnóstico de Parkinson, lejos de frenar su creatividad, encendió en Mireia una chispa intensa:
“Siento que el diagnóstico encendió una llama muy potente e intensa y creció una necesidad de disfrutar experimentando con el collage y la pintura.”
En este proceso, más que el resultado, lo importante es el fluir, la conexión con su mundo interior y la capacidad de transformar el sufrimiento en inspiración.
El arte se ha convertido en un bálsamo que le permite sanar, vibrar y conectar con la vida y el amor.
Una colección que explora la dopamina
Su nueva serie pictórica gira en torno a un tema fascinante: cómo aumentar la dopamina. Esta molécula, tan desconocida para muchos, juega un papel clave no solo en el Parkinson, sino en la motivación y el placer cotidiano.
Al inicio, Mireia buscaba que cada obra generara dopamina por el simple hecho de contemplarla, utilizando colores vivos y vibrantes. Con el tiempo, la colección ha evolucionado también hacia la divulgación sobre la enfermedad y sobre cómo podemos estimular la dopamina en el día a día con acciones simples: reír, hacer deporte o plantearnos retos.
Hasta ahora, la colección suma diez pinturas, pero Mireia asegura que seguirá creciendo.






Una obra especial: Dopamina i esport, 03
Entre las piezas de la serie, Mireia destaca Dopamina i esport, 03.
Esta obra simboliza la resiliencia a través de las olas, que representan la firmeza de espíritu frente a los obstáculos. Fue creada en junio, poco después del diagnóstico, y condensa la fuerza interior, la valentía y la esperanza con la que Mireia decidió encarar este nuevo capítulo de su vida.
Es un recordatorio de que, incluso en medio de la sacudida emocional, el arte puede ser motor de motivación y superación.
El arte como terapia y camino compartido
Desde su experiencia, Mireia defiende el valor del arte como herramienta terapéutica:
“El arte es un canalizador muy potente que ayuda a transmutar el dolor, el sufrimiento o el miedo en emociones más constructivas, dando la oportunidad de conectar con la ilusión, la pasión o la motivación.”
Ya sea pintura, música, teatro o cualquier otra forma creativa, el arte ofrece a las personas con Parkinson y a sus allegados la posibilidad de hacer nuevas conexiones neuronales, explorar sensaciones y olvidarse por un momento de la enfermedad.
Mireia anima a todos, incluso a quienes creen que no tienen dotes artísticas, a probar: el simple hecho de intentarlo puede generar dopamina y abrir una puerta inesperada al bienestar.
Con esta entrevista, Mireia Cordomí nos recuerda que el arte no solo es expresión, también puede ser medicina para el alma y un puente para vivir con más intensidad, incluso en medio de la adversidad.