Fredy Ramírez: Arte, agradecimiento y resiliencia

Fredy Ramírez: Arte, agradecimiento y resiliencia

Del dibujo académico a la pintura con propósito

Siempre he dibujado”, cuenta Fredy, recordando aquellos años de universidad en los que representar tejidos, plantas y animales era parte de su día a día. Sin embargo, el arte tomó un nuevo rumbo cuando recibió el diagnóstico de párkinson. El impacto fue enorme: depresión, ansiedad, miedo. Pero también un punto de inflexión.

Su recuperación física tras un accidente, sumada a los cambios en su marcha y a la posterior valoración neurológica, marcaron el comienzo de un camino difícil. “Escuchar sobre el párkinson no es lo mismo que vivirlo”, relata. Pero una conversación con un médico que le habló de aceptación, tratamientos y esperanza encendió otra chispa: retomar el arte con amor propio y resiliencia.

Un arte que nace del agradecimiento

Desde entonces, Fredy pinta “en serio”. Cada obra tiene un destinatario: una persona que ha marcado su vida. A cada una le regala un cuadro pensado especialmente para ella, incluyendo una dedicatoria o una frase significativa. Su arte se ha convertido en un acto de gratitud profunda.

Su técnica favorita son los acrílicos y vinilos sobre madera: materiales accesibles, versátiles, de colores vibrantes y fáciles de transportar. “No he tenido que adaptar mi forma de trabajar”, comenta; un atril regulable, regalo de su esposa, le permite mantener una postura cómoda y continuar creando.

 

Pintar como espacio de calma y libertad

Para Fredy, el arte no es solo una afición: es terapia, refugio y motor. Pintar le permite “desconectarse de la enfermedad”, concentrarse en algo más que los síntomas y trabajar con metas claras. Además, ha descubierto habilidades nuevas, como la construcción de marcos para sus propias obras.

Su creatividad se nutre de la emoción, el color y la intención. Le atrae el arte figurativo, el muralismo y los trabajos llenos de alegría y contraste. Estudia teoría del color, formas humanas y busca un estilo propio que ya empieza a asomarse.

 

Un mural para visibilizar el párkinson

Uno de sus mayores logros es el mural que pintó en el edificio de deportes de la Universidad Nacional de Colombia, como agradecimiento por apoyar la Primera Carrera Atlética 5K de visibilización del Párkinson en Bogotá (6 de abril de 2025). Un evento histórico con más de 300 participantes, en el que además ganó el primer puesto en la categoría Párkinson.

 

Inspiraciones, desafíos y un mensaje para otros pacientes

Aunque le gustan estilos abstractos y artistas como Joan Miró y Vasili Kandinsky, gran parte de su obra nace del vínculo con las personas a quienes la dedica. Ha pintado mascotas, figuras humanas, paisajes que no siempre le entusiasman, y murales que homenajean historias cercanas, como las de su familia o de empresas que han confiado en él.

El público suele recibir sus obras con emoción y sorpresa, valorando principalmente la estética y el mensaje, más que su condición. A otros pacientes con párkinson les envía un mensaje claro:

Empiecen por placer, sin preocuparse por el resultado. El arte puede ayudar a olvidar los síntomas, a respirar, a ser resilientes.”

 
 

Mirando hacia adelante

Fredy sueña con un mural público que lleve su sello personal, una exposición en galería y seguir explorando nuevas formas, como la creación de relojes no convencionales. También presentará una réplica del mural de la Universidad Nacional en el Congreso Mundial de Párkinson 2026, con la esperanza de ser seleccionado por la galería The Quiver en Phoenix.