Hombres y mujeres viven el párkinson de forma distinta: un gran estudio lo confirma
01/04/2026
Un nuevo estudio internacional, considerado uno de los más amplios realizados hasta la fecha sobre la enfermedad de Parkinson, confirma que hombres y mujeres no experimentan la enfermedad de la misma manera.
La investigación se basa en datos de casi 11.000 personas y forma parte del Australian Parkinson’s Genetics Study, liderado por el QIMR Berghofer Medical Research Institute y publicado en la revista científica The Lancet Regional Health.
Qué revela el estudio
Los resultados confirman que el párkinson es aproximadamente 1,5 veces más frecuente en hombres, pero que su impacto no es igual en ambos sexos.
Entre los hallazgos más relevantes:
Mujeres:
- Mayor presencia de dolor (hasta un 70%)
- Más caídas, fatiga y síntomas no motores
- Peor calidad de vida percibida
Hombres:
- Mayor presencia de síntomas motores “clásicos” (rigidez, problemas del habla)
- Más cambios cognitivos e impulsividad
- Mayor exposición a factores de riesgo ambientales (como pesticidas)
Además, las mujeres tienden a presentar los síntomas y recibir el diagnóstico ligeramente antes que los hombres, aunque esto no implica necesariamente una evolución más favorable.
Un estudio robusto, pero con matices
El valor principal de este trabajo está en su escala: se trata de una de las cohortes activas más grandes del mundo en párkinson, lo que permite identificar patrones con mayor precisión.
Sin embargo, los propios investigadores advierten de algunas limitaciones:
Los datos se basan en parte en información reportada por los propios pacientes.
La muestra no representa toda la diversidad poblacional.
El estudio es observacional, por lo que no establece causas directas.
Qué significa esto para pacientes y profesionales
Más que un descubrimiento aislado, este estudio consolida una línea de investigación cada vez más clara:
El párkinson es una enfermedad heterogénea, y el sexo influye en cómo se manifiesta y evoluciona.
Las causas aún no están del todo definidas, pero los expertos apuntan a una combinación de factores:
- hormonales (como el posible efecto protector de los estrógenos)
- genéticos
- ambientales
Conclusión
Este trabajo refuerza una idea clave para el presente y futuro del abordaje del párkinson:
no basta con tratar la enfermedad, hay que entender cómo la vive cada persona.
Incorporar estas diferencias en la práctica clínica permitirá avanzar hacia una atención más personalizada, ajustando mejor el tratamiento, el seguimiento y el acompañamiento.