Microplásticos y Parkinson: una nueva línea de investigación sobre factores ambientales
16/03/2026
En los últimos años los investigadores que estudian la enfermedad de Parkinson han puesto cada vez más atención en los factores ambientales que podrían influir en el desarrollo o progresión de la enfermedad. Entre las hipótesis más recientes aparece un elemento inesperado: los microplásticos y nanoplásticos, diminutas partículas procedentes de la degradación de productos plásticos que hoy están presentes en el aire, el agua y muchos alimentos.
Aunque todavía no existe evidencia de que estas partículas causen Parkinson en humanos, algunos estudios recientes han identificado mecanismos biológicos que podrían relacionarlas con procesos neurodegenerativos. Esto ha abierto una nueva línea de investigación dentro del estudio de las enfermedades del cerebro.
Un hallazgo que ha despertado interés científico
Uno de los trabajos que más atención ha generado se publicó en 2023 en la revista científica Science Advances. El estudio analizó cómo interactúan los nanoplásticos (partículas aún más pequeñas que los microplásticos) con una proteína clave en la enfermedad de Parkinson: la α-sinucleína.
Esta proteína está en el centro de la patología del Parkinson, ya que cuando se pliega de forma anormal forma agregados llamados cuerpos de Lewy, característicos de la enfermedad.
Los investigadores observaron que ciertas partículas de nanoplástico podían acelerar ese proceso.
Es decir, las partículas de nanoplástico favorecen la formación de agregados de α-sinucleína, algo que podría contribuir a procesos neurodegenerativos.
El estudio completo puede consultarse aquí:
https://www.science.org/doi/10.1126/sciadv.adi8716
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37976362/
Cómo podrían afectar estas partículas al cerebro
El mismo trabajo observó otro efecto relevante: los nanoplásticos pueden entrar en las neuronas y alterar algunos procesos celulares.
En concreto, los investigadores comprobaron que estas partículas pueden interferir con el sistema que elimina proteínas dañadas dentro de las células.
Si las células eliminan peor estas proteínas, las acumulaciones tóxicas pueden aumentar.
Además, en modelos animales los investigadores vieron que la presencia de nanoplásticos podía favorecer la propagación de la patología asociada a la α-sinucleína en el cerebro, afectando especialmente a neuronas dopaminérgicas, las más dañadas en el Parkinson.
Puedes consultar más detalles del trabajo aquí:
https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10602106/
Microplásticos, inflamación y estrés celular
Otros estudios están explorando posibles mecanismos adicionales. Algunas revisiones científicas señalan que los microplásticos podrían desencadenar procesos como:
• estrés oxidativo
• inflamación neuronal
• alteraciones en la función mitocondrial
• daño en la barrera hematoencefálica
Todos estos procesos están implicados en distintas enfermedades neurodegenerativas, incluido el Parkinson.
Por ejemplo, una revisión reciente sobre nanoplásticos y salud neurológica describe que estas partículas pueden interactuar con células nerviosas y alterar procesos celulares relacionados con la neurodegeneración.
Puedes leer la revisión aquí:
https://link.springer.com/article/10.1007/s11010-025-05428-3
Otra revisión sobre contaminación plástica y cerebro señala que los micro- y nanoplásticos podrían contribuir a procesos inflamatorios y daño neuronal que requieren más investigación.
https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S016622362600007X
Lo que todavía no sabemos
A pesar de estos resultados, los propios investigadores insisten en que esta línea de investigación está aún en una fase muy temprana.
Por ahora:
• la mayor parte de la evidencia procede de experimentos de laboratorio y estudios en animales
• no existen estudios epidemiológicos en humanos que demuestren que los microplásticos aumenten el riesgo de Parkinson
• todavía es difícil medir con precisión la exposición real de las personas a estas partículas.
El propio Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos (NIH) explica que estos hallazgos señalan posibles vínculos moleculares que deberán estudiarse más a fondo.
https://www.nih.gov/news-events/nih-research-matters/nanoplastics-may-help-set-stage-parkinsons-risk
Un nuevo campo dentro del estudio del Parkinson
Durante décadas la investigación sobre factores ambientales en el Parkinson se ha centrado sobre todo en pesticidas, solventes industriales y contaminación ambiental. La posible influencia de los microplásticos representa un campo mucho más reciente.
Los científicos coinciden en que el Parkinson probablemente surge de una combinación de factores:
• envejecimiento
• predisposición genética
• factores ambientales
• cambios en el sistema inmunitario y metabólico.
Los microplásticos podrían ser uno de esos factores ambientales, pero aún queda mucha investigación por delante para entender si realmente tienen algún papel relevante.
Para las personas que viven con Parkinson y para las comunidades de pacientes, estos estudios muestran algo importante: la ciencia sigue explorando nuevas posibles piezas del puzzle de esta enfermedad.