“Tomar parte activa en el párkinson puede marcar la diferencia”: Pablo Campo nos explica por qué el ejercicio es una pieza clave del tratamiento

“Tomar parte activa en el párkinson puede marcar la diferencia”: Pablo Campo nos explica por qué el ejercicio es una pieza clave del tratamiento

El papel del ejercicio en la enfermedad de Parkinson ha cambiado profundamente en los últimos años. Lo que antes se consideraba un complemento al tratamiento farmacológico, hoy cuenta con un respaldo científico cada vez mayor que lo sitúa como una herramienta fundamental para preservar la movilidad, mantener la autonomía y mejorar la calidad de vida.

Pero ¿cuándo hay que empezar? ¿Qué tipo de ejercicio es el más recomendable? ¿Puede influir también en síntomas como la apatía o las dificultades cognitivas? ¿Y qué sabemos realmente sobre su posible efecto neuroprotector?

Con motivo del próximo webinar de la Comunidad Degén, conversamos con Pablo Campo, fisioterapeuta especializado en enfermedad de Parkinson, para resolver algunas de estas cuestiones y conocer por qué el movimiento debe formar parte del tratamiento desde el momento del diagnóstico.

 

1. Durante mucho tiempo el ejercicio se consideró un complemento del tratamiento. Hoy muchos especialistas hablan de él como una parte imprescindible. ¿Qué ha cambiado en los últimos años para que se produzca este cambio de perspectiva?

Principalmente el cambio lo ha generado la creciente evidencia científica que apunta a una relación directa entre ejercicio y contención de la enfermedad. Secundariamente, las personas que viven con Parkinson han reportado aumento de bienestar y calidad de vida a través de práctica de ejercicio y actividad física de forma regular.

 

2. Hay personas que reciben el diagnóstico y piensan: “Cuando empiece a encontrarme peor ya haré ejercicio”. ¿Por qué es importante empezar mucho antes de que aparezcan las limitaciones?

El ejercicio se ha mostrado como un potente neuroprotector, por lo tanto con capacidad para ser un potencial modificador de la enfermedad. Además puede hacer que nuestra capacidad física y funcional mejore, potenciando la autonomía e independencia durante más tiempo.

 

3. En consulta, ¿qué ideas equivocadas escucha con más frecuencia sobre el ejercicio y el párkinson?

Pues dos ideas contrapuestas. Por un lado, en personas con perfiles que incluyen dolor y fatiga, creen que el ejercicio (incluso moderado) les puede perjudicar y , por otro lado, personas que piensan que deben hacer ejercicio de alta intensidad con demasiada frecuencia, a menudo sin control ni pauta de fisioterapia, con prácticas no recomendadas como CrossFit o pruebas de resistencia extrema.

 

4. ¿Existe realmente un tipo de ejercicio “ideal” para todas las personas con párkinson o la respuesta siempre depende de cada caso?

Te diría que la receta ideal es individual pero, en perfiles sedentarios, lograr el cambio de conducta hacia actitudes más activas es el verdadero “ideal” para poder progresar y ajustar de forma progresiva hacia las modalidades con más evidencia científica.

 

5. En los últimos años se habla mucho de boxeo, baile, ciclismo, marcha nórdica, entrenamiento de fuerza… ¿Qué tienen en común todas estas actividades y qué beneficios pueden aportar?

Principalmente son modalidades que se pueden adaptar y son accesibles para la mayoría de perfiles y estadios de la EP. El componente aeróbico es muy importante, también trabajar el movimiento rápido (potencia), incluso el pedaleo abarca la rehabilitación de la marcha… el baile suma a esto la coordinación y la tarea cognitiva, sin desdeñar el componente de socialización… volvería a decir que la fuerza es importante, pero lo es más con cargas livianas o moderadas movilizadas con velocidad… esta potencia es clave en la funcionalidad.

 

6. Muchas personas tienen miedo a caerse y, precisamente por eso, dejan de moverse. ¿Cómo romper ese círculo?

La kinesiofobia es una importante barrera pero la fisioterapia tiene diversas herramientas para romper este círculo.

 

7. Uno de los aspectos que más preocupa a los pacientes es el bloqueo de la marcha o freezing. ¿Qué errores suelen cometer cuando aparece y qué pueden hacer para afrontarlo mejor?

Existen estrategias definidas, la mayoría basadas en pistas de diversa índole. El fisioterapeuta puede ayudar y educar a pacientes y cuidadores… generalmente se debe evitar apremiar a la persona para que lo supere… la ansiedad está muy ligada al antes y después del episodio de freezing. 

 

8. ¿Hasta qué punto el ejercicio puede influir también en síntomas menos visibles, como el estado de ánimo, la apatía o las dificultades cognitivas?

Los abordajes en salud mental y entrenamiento cognitivo se sirven cada vez más de los programas de ejercicio para buscar mejoras en estas variables.

 

9. Cada vez aparecen más estudios que hablan incluso de un posible efecto neuroprotector del ejercicio. ¿Qué sabemos realmente a día de hoy y qué queda todavía por demostrar?

Como he comentado antes, esta hipótesis toma fuerza con el aval de investigación reciente. Parece ser que algunas modalidades como el HIIT podrían mejorar aspectos capitales que condicionan esta patología. Por ejemplo, aumentando los niveles de neuromelanina y el número de transportadores dopaminérgicos.

Es necesario replicar estas investigaciones con tamaños muestrales más amplios y diversos, también poder establecer relaciones directas con biomarcadores o con pruebas de diagnóstico por imagen… pero vaticino que llegará más pronto que tarde.

 

10. Usted insiste en que el ejercicio debe formar parte de la rutina diaria igual que la medicación. ¿Cómo puede una persona conseguir que deje de ser una obligación y se convierta en un hábito?

Creo que teniendo la información de primera mano. Educar en la patología, signos y síntomas y ser claro y honesto en la progresión de la enfermedad cuando se afronta bajo actitudes sedentarias y poco proactivas.

 

11. ¿Qué papel desempeñan la familia y los cuidadores para que una persona mantenga un estilo de vida activo sin sentirse sobreprotegida?

Se aplica lo comentado anteriormente, educando y formando a todo el entorno como figuras de soporte, para interactuar e intervenir solo cuando sea necesario. 

 

12. Durante el webinar, ¿qué temas cree que van a sorprender más a quienes participen?

Quizas el peso real del auto cuidado en el buen manejo de la EP

Además como las terapias integrales pueden mejorar aspectos subjetivos vinculados a la calidad de vida percibida 

 

13. Si pudiera dar un único consejo a una persona que acaba de ser diagnosticada y está leyendo esta entrevista, ¿cuál sería?

Toma parte activa en el manejo de tu condición de salud para tener un buen nivel de calidad de vida y que es posible vivir bien con Parkinson

 

14. ¿Por qué cree que merece la pena asistir a este webinar? ¿Qué se llevarán los participantes cuando termine la sesión?

Espero qué información útil y descubrir la utilidad de las terapias integrales 

 

A lo largo de esta entrevista, Pablo Campo lanza un mensaje claro: el ejercicio no consiste únicamente en mantenerse activo, sino en convertirse en una parte esencial del autocuidado. Con información, acompañamiento profesional y un programa adaptado a cada persona, es posible incorporar el movimiento a la vida cotidiana y obtener beneficios que van mucho más allá de la movilidad.

En el próximo webinar profundizará en estas cuestiones, compartirá la evidencia científica más reciente y ofrecerá herramientas prácticas para que las personas con párkinson y sus familias puedan entender mejor el papel del ejercicio terapéutico y aplicarlo de forma segura en su día a día.

 

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