Un estudio identifica cinco subtipos de párkinson y refuerza la necesidad de tratamientos personalizados
13/05/2026
Un nuevo estudio internacional ha identificado cinco subtipos biológicos de la enfermedad de Parkinson, un hallazgo que podría ayudar a explicar por qué algunos tratamientos funcionan muy bien en ciertos pacientes y apenas tienen efecto en otros. La investigación apunta a que el párkinson no sería una única enfermedad, sino un conjunto de trastornos con mecanismos moleculares diferentes.
El trabajo fue desarrollado por investigadores del Vlaams Instituut voor Biotechnologie y la KU Leuven, que utilizaron herramientas de inteligencia artificial y aprendizaje automático para analizar mutaciones genéticas relacionadas con la enfermedad.
Para ello, los científicos trabajaron con modelos de mosca de la fruta que presentaban alteraciones en 24 genes asociados al párkinson. En lugar de partir de hipótesis previas, dejaron que la inteligencia artificial analizara los patrones de comportamiento y evolución observados en los modelos animales. El resultado fue la identificación de dos grandes grupos y cinco subtipos biológicos diferenciados.
Según explicó el investigador Patrik Verstreken, a nivel clínico muchos pacientes presentan síntomas similares, pero a nivel molecular las alteraciones pueden ser muy distintas. Esto ayudaría a entender por qué los tratamientos actuales ofrecen respuestas tan variables entre personas con diagnóstico de párkinson.
El estudio también comprobó que algunos compuestos experimentales mejoraban los síntomas en determinados subgrupos, mientras que no producían efectos relevantes en otros. Este hallazgo refuerza la idea de avanzar hacia una medicina personalizada, en la que los tratamientos se adapten al perfil biológico concreto de cada paciente.
Aunque la investigación todavía se encuentra en una fase inicial y no se ha realizado directamente en humanos, los autores consideran que este enfoque podría transformar el desarrollo de futuras terapias. Además, abre la puerta a encontrar biomarcadores específicos que permitan clasificar mejor la enfermedad y detectar antes qué pacientes podrían beneficiarse de determinados tratamientos.
En los últimos años, diferentes líneas de investigación ya apuntaban a que el párkinson es mucho más complejo y heterogéneo de lo que se pensaba. Factores genéticos, alteraciones intestinales, inflamación, trastornos del sueño o síntomas no motores podrían estar reflejando mecanismos biológicos distintos dentro de una misma etiqueta diagnóstica. Este nuevo estudio refuerza precisamente esa visión más amplia y personalizada de la enfermedad.