PARKINSON
Enfermedad neurodegenerativa…… sustancia negra, dopamina, temblor, rigidez, levo dopa, alfa-sinucleina, bla, bla, bla…
En la vida de mi cuñada se coló el Parkinson y eso hizo que todo fuera diferente. El Parkinson ya no es lo mismo, ya no es una enfermedad más, ahora es algo tangible.
Los periodos “off” la medicación se apaga y el cuerpo se descontrola, aparece la lentitud y después la rigidez. La musculatura se contrae y el dolor se hace presente. Se queda atrapada dentro de un cuerpo rígido y dolorido, con un cerebro lento que se debate entre el miedo y la incertidumbre.
A veces me escucho diciendo, tranquila, relájate. Automáticamente siento la profunda estupidez, que acabo de decir, como una losa y empiezo a dar vueltas a su alrededor sin saber que hacer. No puede relajarse, no puede pensar en algo diferente al malestar. El dolor la atrapa, y sin embargo se levanta y se pone a jugar, a encestar pinzas. Es ella la que va por delante, la que se levanta, la que trata de adaptarse y sobrellevarlo.
Me admira, es una valiente. Una luchadora. Me invade una profunda sensación de impotencia. ¿Qué hacer? A veces solo hay que estar, cogerle la mano, jugar con ella o tratar de llevar su atención hacia algún punto de paz. Una sonrisa… y esperar que el rescate haga su efecto.
Y siempre ir aprendiendo…porque esto volverá a repetirse y necesita saber que estamos ahí. Apoyar, aunque sea torpemente, seguir avanzando, lo importante es intentarlo y comprender que el Parkinson es mucho más que un diagnóstico. Es una forma diferente de vivir, es un reto que requiere una adaptación profunda de la familia. Siempre, siempre podemos hacer algo para conseguir una mejor forma de vivir con Parkinson.
Sabes que estamos en ello. Gracias, por ser como eres Marijose.
Enfermedad neurodegenerativa…… sustancia negra, dopamina, temblor, rigidez, levo dopa, alfa-sinucleina, bla, bla, bla…
En la vida de mi cuñada se coló el Parkinson y eso hizo que todo fuera diferente. El Parkinson ya no es lo mismo, ya no es una enfermedad más, ahora es algo tangible.
Los periodos “off” la medicación se apaga y el cuerpo se descontrola, aparece la lentitud y después la rigidez. La musculatura se contrae y el dolor se hace presente. Se queda atrapada dentro de un cuerpo rígido y dolorido, con un cerebro lento que se debate entre el miedo y la incertidumbre.
A veces me escucho diciendo, tranquila, relájate. Automáticamente siento la profunda estupidez, que acabo de decir, como una losa y empiezo a dar vueltas a su alrededor sin saber que hacer. No puede relajarse, no puede pensar en algo diferente al malestar. El dolor la atrapa, y sin embargo se levanta y se pone a jugar, a encestar pinzas. Es ella la que va por delante, la que se levanta, la que trata de adaptarse y sobrellevarlo.
Me admira, es una valiente. Una luchadora. Me invade una profunda sensación de impotencia. ¿Qué hacer? A veces solo hay que estar, cogerle la mano, jugar con ella o tratar de llevar su atención hacia algún punto de paz. Una sonrisa… y esperar que el rescate haga su efecto.
Y siempre ir aprendiendo…porque esto volverá a repetirse y necesita saber que estamos ahí. Apoyar, aunque sea torpemente, seguir avanzando, lo importante es intentarlo y comprender que el Parkinson es mucho más que un diagnóstico. Es una forma diferente de vivir, es un reto que requiere una adaptación profunda de la familia. Siempre, siempre podemos hacer algo para conseguir una mejor forma de vivir con Parkinson.
Sabes que estamos en ello. Gracias, por ser como eres Marijose.
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