DE MI CUÑADA:
En la vida de mi cuñada se coló el Parkinson y eso hizo que todo fuera diferente. El Parkinson ya no es lo mismo, ya no es una enfermedad más, ahora es algo tangible.
Los periodos “off” la medicación se apaga y el cuerpo se descontrola, aparece la lentitud y después la rigidez. La musculatura se contrae y el dolor se hace presente. Se queda atrapada dentro de un cuerpo rígido y dolorido, con un cerebro lento que se debate entre el miedo y la incertidumbre.
A veces me escucho diciendo, tranquila, relájate. Automáticamente siento la profunda estupidez, que acabo de decir, como una losa y empiezo a dar vueltas a su alrededor sin saber que hacer. No puede relajarse, no puede pensar en algo diferente al malestar. El dolor la atrapa, y sin embargo se levanta y se pone a jugar, a encestar pinzas. Es ella la que va por delante, la que se levanta, la que trata de adaptarse y sobrellevarlo.
Me admira, es una valiente. Una luchadora. Me invade una profunda sensación de impotencia. ¿Qué hacer? A veces solo hay que estar, cogerle la mano, jugar con ella o tratar de llevar su atención hacia algún punto de paz. Una sonrisa… y esperar que el rescate haga su efecto.
Y siempre ir aprendiendo…porque esto volverá a repetirse y necesita saber que estamos ahí. Apoyar, aunque sea torpemente, seguir avanzando, lo importante es intentarlo y comprender que el Parkinson es mucho más que un diagnóstico. Es una forma diferente de vivir, es un reto que requiere una adaptación profunda de la familia. Siempre, siempre podemos hacer algo para conseguir una mejor forma de vivir con Parkinson.
Sabes que estamos en ello. Gracias, por ser como eres Marijose.
DE UNA GRAN AMIGA
Nuestra niña Mari Jose no sabe lo que vale
Ella es la mano que te levanta cuando tú estás caído
Ella dice que tiene muchos amigos, pero no es verdad. La verdad es que hay mucha gente que la tiene a ella como amiga entre las que me incluyo
No pasa ni un día sin que le pregunte a todo el mundo cómo está
Por eso cuando hay días que no escribe nos preocupamos mucho, porque ella es una persona muy generosa que siempre está muy dedicada, demasiado, a los demás. Nos hemos vuelto egoístas y comodones.
Es muy comprometida no sólo con temas relacionados con la enfermedad sino con otras muchas cosas.
Estoy segura que dentro de su grupo social e incluso de su comunidad es una persona a tener en cuenta y que la gente respeta.
Es solo que a veces cuando está muy mal se siente como una niña desamparada y sin consuelo.
DE UN AMIGO URUGUAYO
Hola, María José:
Me ha encantado cómo te comunicas con tus neurotransmisores.
Con ese humor y esa ironía lograste hacerme sonreír y, al mismo tiempo, apreciar que esa actitud hace más llevadera la situación. Además, nos ayudas a comprender mejor lo que vives y nos transmites mucha positividad.
Te mando un abrazo muy grande y todo mi ánimo. Sigue escribiendo, porque tienes el don de transformar las dificultades en sonrisas y reflexión. ..Gracias !!
DE OTRO AMIGO URUGUAYO
¡Qué lindo que compartas algo tan íntimo! Seguro que va a ayudar a alguien, y no sólo en cómo decirlo, sino en cómo nos puede ayudar en poner el sentimiento hacia el otro, en este caso nada menos que tu madre, antes que el nuestro propio, que eso es lo que has hecho tú, ocultar lo tuyo y minimizarlo, para que ella no se preocupara demasiado, pero al final, al compartirlo y volver a sentir todo lo que sentiste en ese momento, vuelve a tí y te ayuda a tí misma. ¡¡Bárbaro!!!
En la vida de mi cuñada se coló el Parkinson y eso hizo que todo fuera diferente. El Parkinson ya no es lo mismo, ya no es una enfermedad más, ahora es algo tangible.
Los periodos “off” la medicación se apaga y el cuerpo se descontrola, aparece la lentitud y después la rigidez. La musculatura se contrae y el dolor se hace presente. Se queda atrapada dentro de un cuerpo rígido y dolorido, con un cerebro lento que se debate entre el miedo y la incertidumbre.
A veces me escucho diciendo, tranquila, relájate. Automáticamente siento la profunda estupidez, que acabo de decir, como una losa y empiezo a dar vueltas a su alrededor sin saber que hacer. No puede relajarse, no puede pensar en algo diferente al malestar. El dolor la atrapa, y sin embargo se levanta y se pone a jugar, a encestar pinzas. Es ella la que va por delante, la que se levanta, la que trata de adaptarse y sobrellevarlo.
Me admira, es una valiente. Una luchadora. Me invade una profunda sensación de impotencia. ¿Qué hacer? A veces solo hay que estar, cogerle la mano, jugar con ella o tratar de llevar su atención hacia algún punto de paz. Una sonrisa… y esperar que el rescate haga su efecto.
Y siempre ir aprendiendo…porque esto volverá a repetirse y necesita saber que estamos ahí. Apoyar, aunque sea torpemente, seguir avanzando, lo importante es intentarlo y comprender que el Parkinson es mucho más que un diagnóstico. Es una forma diferente de vivir, es un reto que requiere una adaptación profunda de la familia. Siempre, siempre podemos hacer algo para conseguir una mejor forma de vivir con Parkinson.
Sabes que estamos en ello. Gracias, por ser como eres Marijose.
DE UNA GRAN AMIGA
Nuestra niña Mari Jose no sabe lo que vale
Ella es la mano que te levanta cuando tú estás caído
Ella dice que tiene muchos amigos, pero no es verdad. La verdad es que hay mucha gente que la tiene a ella como amiga entre las que me incluyo
No pasa ni un día sin que le pregunte a todo el mundo cómo está
Por eso cuando hay días que no escribe nos preocupamos mucho, porque ella es una persona muy generosa que siempre está muy dedicada, demasiado, a los demás. Nos hemos vuelto egoístas y comodones.
Es muy comprometida no sólo con temas relacionados con la enfermedad sino con otras muchas cosas.
Estoy segura que dentro de su grupo social e incluso de su comunidad es una persona a tener en cuenta y que la gente respeta.
Es solo que a veces cuando está muy mal se siente como una niña desamparada y sin consuelo.
DE UN AMIGO URUGUAYO
Hola, María José:
Me ha encantado cómo te comunicas con tus neurotransmisores.
Con ese humor y esa ironía lograste hacerme sonreír y, al mismo tiempo, apreciar que esa actitud hace más llevadera la situación. Además, nos ayudas a comprender mejor lo que vives y nos transmites mucha positividad.
Te mando un abrazo muy grande y todo mi ánimo. Sigue escribiendo, porque tienes el don de transformar las dificultades en sonrisas y reflexión. ..Gracias !!
DE OTRO AMIGO URUGUAYO
¡Qué lindo que compartas algo tan íntimo! Seguro que va a ayudar a alguien, y no sólo en cómo decirlo, sino en cómo nos puede ayudar en poner el sentimiento hacia el otro, en este caso nada menos que tu madre, antes que el nuestro propio, que eso es lo que has hecho tú, ocultar lo tuyo y minimizarlo, para que ella no se preocupara demasiado, pero al final, al compartirlo y volver a sentir todo lo que sentiste en ese momento, vuelve a tí y te ayuda a tí misma. ¡¡Bárbaro!!!
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