Imagínate que la mayoría de la personas se despierta con una fuente infinita de energía. Pueden limpiar, trabajar, pasear, hablar y reír sin pensar en cuánto les queda.
Pero, cuando convives con el Párkinson, al despertar, recibes un número limitado de cucharas. Digamos, 12 cucharas para todo el día.
Levantarse y ducharse: 2 cucharas.
Preparar y tomar el desayuno (y la medicación): 2 cucharas.
Abrocharse los botones o peinarse: 1 cuchara.
Caminar hacia la asociación o hacer ejercicio: 2 cucharas.
Hablar por teléfono o tener una conversación: 1 cuchara (la fatiga cognitiva afecta al habla y al pensamiento).
Preparar la cena: 2 cucharas.
Si no tienes cuidado, a media tarde te quedas sin cucharas. Y si te quedas sin cucharas, tienes que pedir prestadas cucharas del día siguiente, lo que significa que mañana despertarás con menos energía, creando un "bajón".
La lección:
La vida con Párkinson es un juego de estrategia donde hay que decidir cuidadosamente en qué gastar la energía disponible, priorizando el descanso y las actividades esenciales, sabiendo que las tareas cotidianas consumen mucho más combustible del habitual.
Claves para gestionar tus "cucharas" en el Parkinson
Prioriza: Aprende a decir "no" para ahorrar energía para lo que realmente importa.
Dosifica: Divide las tareas grandes en pasos pequeños.
Descansa: Antes de quedarte sin la última cuchara.
Apoyo: Busca ayuda en tus pares para aprender a gestionar tu energía.
*"Tus pares" son las personas que viven con tu misma enfermedad o experiencias.
Pero, cuando convives con el Párkinson, al despertar, recibes un número limitado de cucharas. Digamos, 12 cucharas para todo el día.
Levantarse y ducharse: 2 cucharas.
Preparar y tomar el desayuno (y la medicación): 2 cucharas.
Abrocharse los botones o peinarse: 1 cuchara.
Caminar hacia la asociación o hacer ejercicio: 2 cucharas.
Hablar por teléfono o tener una conversación: 1 cuchara (la fatiga cognitiva afecta al habla y al pensamiento).
Preparar la cena: 2 cucharas.
Si no tienes cuidado, a media tarde te quedas sin cucharas. Y si te quedas sin cucharas, tienes que pedir prestadas cucharas del día siguiente, lo que significa que mañana despertarás con menos energía, creando un "bajón".
La lección:
La vida con Párkinson es un juego de estrategia donde hay que decidir cuidadosamente en qué gastar la energía disponible, priorizando el descanso y las actividades esenciales, sabiendo que las tareas cotidianas consumen mucho más combustible del habitual.
Claves para gestionar tus "cucharas" en el Parkinson
Prioriza: Aprende a decir "no" para ahorrar energía para lo que realmente importa.
Dosifica: Divide las tareas grandes en pasos pequeños.
Descansa: Antes de quedarte sin la última cuchara.
Apoyo: Busca ayuda en tus pares para aprender a gestionar tu energía.
*"Tus pares" son las personas que viven con tu misma enfermedad o experiencias.
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