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Diagnóstico de Parkinson en vivo detectando depósitos de alfa-sinucleína. ¿Es posible?

 

• Detectar depósitos de alfa-sinucleína mal plegada en un paciente con Parkinson podría valer para confirmar el diagnóstico en vida.

• Entre las muestras que se estudian está la piel, que se obtiene con biopsia mínimamente invasiva, y el líquido cefalorraquídeo, que se obtiene mediante punción lumbar.

• Una vez obtenida la muestra, habría diferentes métodos, como la inmunofluorescencia (IF) o la Real-Time QUaking-Induced Conversión (RT-QuICK).

• Un estudio compara IF en piel con RT-QuICK en piel y líquido cefalorraquídeo.

• Tanto la IF como el RT-QuIC mostraron una alta precisión diagnóstica para detectar depósitos de alfa-sinucleína, aunque la IF (piel) mostró el mejor valor y una óptima reproducibilidad (sensibilidad del 90% y especificidad del 100%).

• En base a este estudio, la biopsia de piel podría ser una prueba útil para confirmar el diagnóstico de alfa-sinucleinopatía en vida.

En la enfermedad de Parkinson se sabe que la proteína alfa-sinucleína monomérica se pliega de forma anómala dando lugar a oligómeros que se van a acumular en el cerebro y expandir a lo largo del sistema nervioso. Detectar en personas en estadios muy iniciales esos depósitos podría valer para realizar un diagnóstico de enfermedad de Parkinson. Una posibilidad sería con biopsia de piel, aplicando inmunofluorescencia (IF), que es una técnica reproducible para detectar α-sinucleína mal plegada en los nervios de la piel. Otra sería utilizar una técnica llamada RT-QuIC (Real-Time QUaking-Induced Conversion), que es un test rápido y efectivo recientemente introducido para el diagnóstico de enfermedades que cursan con depósitos de proteínas, y que se puede aplicar tanto en piel como en líquido cefalorraquídeo. Esta técnica usa reactivos etiquetados con fluorescencia para que indiquen cuando una proteína concreta está mal plegados, obteniéndose unas curvas que pueden ayudar a identificar una patología concreta.

Un equipo con experiencia previa en este campo lleva a cabo un estudio en Italia en el que compararon ambas técnicas, IF y RT-QuIC para el diagnóstico de alfa-sinucleinopatías. Incluyeron 90 pacientes consecutivos que cumplían los criterios de diagnóstico clínico e instrumental para todas las variantes de alfa-sinucleinopatía (enfermedad de Parkinson, atrofia multisistémica y demencia por cuerpos de Lewy) y no alfa-sinucleinopatía (principalmente enfermedad de Alzheimer, tauopatías y parkinsonismo vascular o demencia). Se utilizaron como controles 24 pacientes con neuropatías principalmente periféricas.

Los pacientes se sometieron a biopsia de piel para IF y RT-QuIC, mientras que el LCR se realizó en pacientes que se sometieron a punción lumbar con fines diagnósticos. Los análisis de IF y RT-QuIC se cegaron al diagnóstico clínico, es decir, quien realizó el análisis de ambas pruebas desconocía el diagnóstico correspondiente a la muestra.
La IF mostró resultados reproducibles entre dos pares de muestras de piel vecinas. De hecho, en 29 muestras analizadas en diferentes localizaciones (19 de piel a nivel cervical C7, 8 distal en pierna y 2 en muslo) los resultados en cuanto a la detección de depósitos de alfa-sinucleína fueron superponibles. Además, tanto la IF como la RT-QuIC mostraron una alta sensibilidad y especificidad para discriminar los pacientes con una alfa-sinucleinopatía de aquellos pacientes sin alfa-sinucleinopatía y de los controles, aunque la IF presentó la mayor precisión diagnóstica: IF, sensibilidad y especificidad en piel del 90% y 100%, respectivamente; RT-QuIC, sensibilidad y especificidad en piel del 86% y 80%, respectivamente; RT-QuIC, sensibilidad y especificidad en líquido cefalorraquídeo del 78% y 100%, respectivamente. Específicamente, la IF presentó un buen nivel de concordancia con la RT-QuIC tanto en piel como líquido cefalorraquídeo en los pacientes con una alfa-sinucleinopatía.

En conclusión, tanto la IF como el RT-QuIC mostraron una alta precisión diagnóstica para detectar depósitos de alfa-sinucleína, aunque el IF mostró el mejor valor y una óptima reproducibilidad. En base a este estudio, utilizar IF en biopsia de piel tendría una sensibilidad del 90% y una especificidad del 100%, es decir, valdría para confirma en vida el diagnóstico y sólo uno de cada 10 test negativos sería un falso negativo (el paciente tendría el diagnóstico). El RT-QuIC también sería útil en cualquier caso. Estos datos avalarían el uso de la biopsia de piel como prueba menos invasiva en el diagnóstico de alfa-sinucleinopatía, en lugar de una punción lumbar, según los autores. Se trata de un estudio de interés. El problema es en la práctica poder demostrar la reproducibilidad entre centros así como la disponibilidad de recursos para poder llevarlo a cabo.
 
Abril de 2021
Diego Santos García
CHUAC (Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña), A Coruña