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El trasplante de microbiota fecal mejora síntomas de la enfermedad en pacientes con Parkinson.

 

• La alteración de la función de la microbiota intestinal (disbiosis) podría tener un papel clave en la sintomatología de la enfermedad de Parkinson.

• Probióticos, prebióticos y simbióticos pueden mejorar algunos síntomas. Otra opción sería el trasplante de microbiota fecal.

• Se publica un primer trabajo de trasplante de microbiota fecal en 11 pacientes con enfermedad de Parkinson de China.

• Evaluaron el estado de los pacientes antes y 6 y 12 semanas después del trasplante.

• Observaron mejoría no sólo en el estreñimiento sino en la afectación motora, no motora y autonomía de los pacientes para sus actividades diarias.

• Además hubo mejoría en el síndrome de sobrecrecimiento intestinal bacteriano (SIBO) y cambios marcados en la composición de la microbiota que explicaría los resultados.

• Es necesario un ensayo frente a placebo en una muestra importante de pacientes, pero los resultados son muy interesantes y prometedores.

Una de las hipótesis que hay es que la microbiota pueda tener un papel importante en la etiopatogenia de la enfermedad de Parkinson (EP). Una alteración de su funcionamiento (disbiosis), podría dar lugar a un aumento de la permeabilidad intestinal (síndrome del intestino agujereado), que provocaría el paso de sustancia que condicionarían un estado proinflamatorio que conllevaría el plegamiento y la formación de depósitos de alfa-sinucleína, que desde ahí se extendería por el nervio vago al cerebro o por vía sistémica. De hecho, hay publicaciones que demostraron una correlación entre el grado de disbiosis y los depósitos patológicos de alfa-sinucleína en el sistema nervisoso entérico a nivel intestinal.

En este contexto, tratamientos que puedan corregir o mejorar esa disbiosis podrían mejorar los síntomas de la EP o incluso ayudar a frenar su progresión, como es el caso de los probióticos, prebióticos y simbióticos. Otra opción es el trasplante fecal.
Se publica un trabajo muy interesante en BMC Microbial Cell Factories cuyo objetivo fue evaluar la eficacia y seguridad del trasplante de microbiota fecal (TMF) para el tratamiento de la EP relacionada con la disfunción gastrointestinal. Los investigades, de China, realizaron un estudio prospectivo sin grupo control comparativo en 11 pacientes con EP recibieron TMF. Se recolectaron muestras fecales antes y después del TMF y se sometieron a secuenciación del gen de ADN ribosómico 16S (ADNr).
Utilizaron diferentes escalas clínicas para medir los cambios observados: estadio motor de Hoehn-Yahr (H-Y); puntuación de la Escala Unificada de la EP (UPDRS) y la Escala de Síntomas No-Motores (NMSS). Además midieron de forma dirigida el estreñimiento con la puntuación en las escalas PAC-QOL y de Wexner se utilizaron para evaluar los síntomas de estreñimiento del paciente.
Todos los pacientes fueron evaluados mediante la prueba de hidrógeno en el aliento del intestino delgado, realizada antes y después del TMF, con intención de descartar la presencia de síndrome de sobrecrecimiento bacteriano intestinal (SIBO). No hubo cambios en la dieta habitual (China). Los cambios fueron evaluados a las 12 semanas del trasplante, con cambios en las escalas a las 6 semanas (visita intermedia).

Los 11 pacientes presentaban una edad media en torno a 62 años (rango variable, de 40 a 84) con unos 7 años de evolución de enfermedad (aunque rango variable, de 1 a 12). La riqueza de la comunidad (chao) y la estructura microbiana en los pacientes con EP antes del FMT fueron significativamente diferentes después del TMF. Observaron una mayor abundancia de Blautia y Prevotella en pacientes con EP después del TMF, mientras que la abundancia de Bacteroidetes disminuyó drásticamente. Después del TMF, las puntuaciones en el estadio de H-Y, UPDRS y NMSS de los pacientes con EP disminuyeron significativamente, observándose ya beneficio a las 6 semanas. De la visita basal a las 12 semanas los cambios fueron (puntuaciones medias): H-Y, de 2.27 a 1.09; UPDRS-II (actividades de la vida diaria), de 11.36 a 4.90; NMSS, de 22.36 a 10.36. Además mejoraron la spuntuaciones también significativamente en las escalas de estreñimiento: PAC-QOL, de 102.55 a 43.45; Wexner, de 11.63 a 6.22. Además, mediante la prueba de aliento con lactulosa H2, el sobrecrecimiento bacteriano intestinal (SIBO) en pacientes con EP volvió a la normalidad.

En conclusión, este estudio observa resultados muy prometedores del trasplante de microbiota fecal en pacientes con EP, con mejoría no sólo en el estreñimiento sino en otros síntomas. Sería de interés realizarlo en muchos pacientes, comparar frente a un grupo control, y además observar los cambios a largo plazo en el tiempo. Muy interesante sería conocer si el trasplante periódico podría ayudar a enlentecer la progresión de la enfermedad.
 
Junio de 2021
Diego Santos García
Neurología – CHUAC (Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña), A Coruña