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El estado de ánimo de los cuidadores influye mucho en los pacientes de párkinson

  • Un estudio reciente de la cohorte COPPADIS con 192 cuidadores de pacientes con enfermedad de Parkinson detectó que más de la mitad de ellos presentaban síntomas depresivos.
  • El empeoramiento en el estado de ánimo del paciente a lo largo de 2 años fue un factor que influía en el cuidador, produciendo un empeoramiento de su estado de ánimo.
  • Un nuevo estudio demuestra por primera vez lo inverso, que el empeoramiento en el estado de ánimo del cuidador influye negativamente en el paciente.
  • Estos hallazgos sugieren que hay un círculo vicioso, si el paciente está deprimido el cuidador se va a encontrar peor y afectar a su estado de ánimo, y esto al mismo tiempo repercutir negativamente en el estado de ánimo del paciente.
  • En base a estos hallazgos, es clave identificar la depresión en pacientes y cuidadores. Mejorar el estado del cuidador podría influir positivamente en el paciente.

Aunque hay muchos estudios transversales que han identificado qué variables del enfermo con párkinson impactan en el cuidador, generando sobrecarga y estrés, hay pocos estudios longitudinales. Recientemente se publicó un trabajo con 192 cuidadores de la cohorte COPPADIS que demostró que después de 2 años de seguimiento el estado de cuidador empeoraba, con un incremento de la sobrecarga y que además en particular, el empeoramiento en el estado de ánimo del paciente influía en producir un empeoramiento en el estado de ánimo del cuidador. Secundariamente, el empeoramiento en el estado de ánimo del cuidador se comportaba como el factor más importante en la percepción de sobrecarga, estrés y calidad de vida del propio cuidador.

La pregunta que surge es si el estado del cuidador, incluyendo su estado de ánimo puede influir en el paciente. Por ejemplo, si el hecho de que el cuidador esté deprimido de alguna forma pueda influir en el paciente independientemente de otras muchas variables de su propia enfermedad, que obviamente le afectan. Esta es la hipótesis del nuevo trabajo publicado de Journal of Parkinson´s Disease.

Se incluyeron 192 cuidadores de pacientes con enfermedad de Parkinson, con una edad media de 58 años y siendo un 69% mujeres. Se detectó que a lo largo de 2 años se seguimiento, el cambio en el estado de ánimo en el cuidador se comportó como una variable que independientemente de otros factores proprios de la enfermedad influía en el cambio del estado de ánimo del paciente, de tal forma que a mayor empeoramiento en el estado de ánimo del cuidador, mayor empeoramiento en el estado de ánimo del paciente. Igualmente, se detectó que la percepción de calidad de vida del cuidador influía en la calidad de vida del paciente. Esto es algo que parece obvio pero que nunca se había analizado antes y se comprueba por primera vez que es así.

En base a estos hallazgos, se propone el concepto del círculo vicioso de la enfermedad. La sintomatología depresiva del paciente influye en el estado de ánimo del cuidador, provocando una percepción peor de su calidad de vida, sobrecarga y estrés. Pero al mismo tiempo la sintomatología depresiva en el cuidador influye en el estado de ánimo del paciente. En otras palabras, si el paciente está deprimido el cuidador se va a encontrar peor y afectar a su estado de ánimo, y esto al mismo tiempo repercutir negativamente en el estado de ánimo del paciente. Un cuidador sobrecargado y con depresión puede hacer un peor cuidado del paciente, generando un perjuicio que repercute secundariamente en el propio cuidador, retroalimentándose esta espiral viciosa.

En consecuencia, este estudio sugiere en base a estos hallazgos que es muy importante identificar si hay sintomatología depresiva en el paciente pero también en el cuidador. Si el cuidador está deprimido, podría ser pertinente un tratamiento para mejorar su estado anímico y que secundariamente esto pudiera repercutir beneficiosamente en el paciente. Estudios dirigidos a comprobar si efectivamente esto es así serían de gran interés.