La estimulación vestibular calórica mejora muchos síntomas del Parkinson: Resultados de un ensayo clínico. | Fundación Degén
Quiero colaborar
BLOG
VOLVER

La estimulación vestibular calórica mejora muchos síntomas del Parkinson: Resultados de un ensayo clínico.

 

• La estimulación vestibular calórica puede ser un tratamiento contra la enfermedad de Parkinson.

• Es segura y bien tolerada.

• Se aplica con unos auriculares dos veces al día durante 20 minutos.

• Un ensayo clínico demuestra beneficios a nivel motor, no motor, de calidad de vida y autonomía después de 2 meses de terapia frente a placebo.

• Unos 6 meses después de abandonar la terapia todavía se observa beneficio en algunos síntomas.

• Parece que podría mediante termoneuromodulación activar áreas clave en la enfermedad de Parkinson con la liberación de neurotransmisores que mejorarían ciertas funciones del cerebro.

La estimulación vestibular calórica (EVC) es una herramienta clínica que se usa para diagnosticar trastornos del equilibrio. La EVC implica el calentamiento y enfriamiento del canal auditivo externo para crear corrientes de convección en la endolinfa del canal semicircular cercano, con potenciales beneficios. Esta terapia ha demostrado ser segura y entre sus posibles aplicaciones está el tratamiento de la enfermedad de Parkinson. En cierto modo, la EVC representa una forma no invasiva de estimulación cerebral. En concreto, la EVC con variaciones en las temperaturas aplicadas induce cambios en el flujo sanguíneo cerebral, lo cual conduciría a la activación de diferentes núcleos o áreas implicadas en la enfermedad de Parkinson como el caudado, putamen, tálamo, cerebelo o corteza cerebral, provocando la liberación de determinados neurotransmisores como histamina, serotonina o acetilcolina. La liberación de estos y otros neurotransmisores podría resultar en un beneficio con mejoría de determinados síntomas.

Recientemente se observó gran beneficio con la aplicación de EVC dos veces al día durante 8 semanas en un paciente de 70 años con enfermedad de Parkinson de unos 7 años de evolución tanto a nivel motor como no motor. En base a esta observación se ha desarrollado un ensayo clínico cuyos resultados (todavía no publicados) han sido presentados hace unos días.
 
El objetivo principal fue observar si el tratamiento frente a placebo presentaba mejoría en diferentes aspectos clínicos como motricidad y complicaciones motoras (UPDRS), síntomas no motores (NMSS), fatiga (FSSQ), depresión y ansiedad (HADS), somnolencia diurna (escala de Epworth), marcha (hasta 3 test utilizados de la marcha), cognición (MOCA), actividades de la vida diaria (ADLS) o calidad de vida (PDQ-39, EQ-5D-3L). Como objetivos secundarios, quisieron observar cambios de la función dopaminérgica mediante DATSCAN y cambios electrofisiológicos a nivel cerebral mediante EEG (electroencefalograma).
 
Además y como hecho importante, a las 24 semanas (6 meses después de haber dejado de recibir la terapia), en muchos síntomas todavía se observó un beneficio con respecto a los que habían recibido el placebo. Como conclusión, en este ensayo clínico doble ciego controlado con placebo, 8 semanas de tratamiento con EVC aplicada dos veces al día (20 minutos cada vez) utilizando un dispositivo de investigación consistente en unos auriculares que proporcionan calor (TNM 4.0 DEVICE) se asoció a una gran mejoría en diferentes síntomas motores, no motores y de autonomía y calidad de vida en pacientes con enfermedad de Parkinson. Estas mejoras persistieron a través de una evaluación de seguimiento 5 semanas después del cese del tratamiento y fueron evidentes en parte todavía 24 semanas después. Se planea en base a estos hallazgos realizar en 2019 un ensayo multicéntrico, doble ciego de seguridad y eficacia con placebo para replicar estos hallazgos y evaluar aún más el beneficio a largo plazo. Además, se obtuvieron mejoras clínicas sin problemas de seguridad significativos, y los sujetos describieron su experiencia con el dispositivo como en gran medida positiva. El mecanismo de acción que produciría el efecto terapéutico sigue siendo desconocido y se abordará en futuros estudios. Sin embargo, la capacidad de la EVC para aprovechar muchas vías difusas y ascendentes lo diferencia de todos los procedimientos farmacológicos y otros neuromoduladores conocidos que son de naturaleza no endógena y/o están localizados química y/o anatómicamente.

Noviembre 2018
DIEGO SANTOS GARCÍA
NEUROLOGÍA, CHUF (COMPLEJO HOSPITALARIO UNIVERSITARIO DE FERROL), FERROL, A CORUÑA