• Un estudio observa con técnicas de RM funcional que en el cerebro de los pacientes con Parkinson se activan e integran diferentes redes neuronales para compensar la falta de dopamina.
• Una mayor reserva cognitiva favorece los mecanismos de compensación.
• Durante el estado OFF hay una mayor activación cerebral que se traduce en la puesta en marcha de mecanismos de compensación.
Cuando se hace el diagnóstico actualmente de la enfermedad de Parkinson se sabe que se han perdido más de la mitad de las neuronas dopaminérgicas a nivel del estriado. También se sabe que esa pérdida de neuronas es gradual, progresiva, y que empieza muchos años antes. La falta de dopamina produce síntomas. Lo que sucede es que el cerebro presenta mecanismos de compensación que permiten hacer frente a esa falta de dopamina y en cierto modo, retrasar la evidencia de esos síntomas. Los mecanismos de compensación son importantes porque ayudan a que el paciente se pueda encontrar mejor. Sin embargo, su implicación e importancia no están del todo claros. ¿De qué dependen? Este mes se publica en la revista Brain un artículo que nos ayuda a entender mejor la importancia de los mecanismos de compensación en la enfermedad de Parkinson.
Investigadores de Australia y Reino Unido realizaron un estudio con resonancia magnética (RM) funcional a 37 pacientes con enfermedad de Parkinson y a 50 sujetos control (sin Parkinson). En concreto, querían estudiar el grado de conectividad cerebral entre diferentes redes neuronales en los pacientes y compararlos frente a los controles. Además, también en los propios pacientes se propusieron comparar el funcionamiento de las redes neuronales cuando el paciente estaba en estado OFF (sin medicación) frente a cuando estaba en estado ON (con la medicación tomada y respuesta adecuada a la misma). Igualmente, también quisieron saber cómo la reserva cognitiva, es decir, un mayor nivel educacional, y el grado de grosor de la corteza cerebral, se relacionaban con la activación o no de un mayor número de redes neuronales.
Los pacientes incluidos presentaban una edad media de 65 años, no tenían demencia ni depresión y el tiempo medio de evolución de enfermedad estaba en torno a 6 años. El estadio en la gran mayoría era un estadio II de Hoehn & Yahr. Observaron que el estado OFF se asoció a un mayor grado de actividad e integración entre diferentes redes neuronales, en base a los hallazgos de la RM funcional. Interesantemente, observaron que en estado OFF cuando la afectación motora era más marcada había una menor activación de redes, sugiriendo por lo tanto que la activación se debe a mecanismos de compensación cerebral que explicarían una mejor afectación motora sin tratamiento. Igualmente, en los pacientes con un mayor grosor de la corteza cerebral y una mayor reserva cognitiva, la activación e integración de diferentes redes neuronales fue mayor, sugiriendo que una mayor cognición de base favorece los mecanismos de compensación.
El presente estudio sugiere que los mecanismos de compensación cerebral en la enfermedad de Parkinson están favorecidos cuando la reserva cognitiva es mayor (grosor cortical cerebral y nivel de conocimientos y/o preparación educacional) y que se activan especialmente durante los episodios OFF, permitiendo que una mayor activación de esos mecanismos generen en el paciente menor gravedad de sus síntomas motores. Son muy importantes porque permiten contrarrestar la falta de dopamina a nivel cerebral y en cierto modo permitir que el estado clínica del paciente no sea tan grave. Estudios dirigidos a analizar el comportamiento del cerebro y los mecanismos de compensación ante determinadas terapias y/o estímulos son necesarios.
Mayo 2019
DIEGO SANTOS GARCÍA
NEUROLOGÍA, CHUAC (COMPLEJO HOSPITALARIO UNIVERSITARIO DE A CORUÑA), A CORUÑA
Coordinador del Comité Científico de la Fundación Degén, neurólogo en el Servicio de Neurología del CHUAC (Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña) y del Hospital San Rafael, A Coruña.
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