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Dormir mal aumenta el riesgo de discinesia en personas con Párkinson

  • Las discinesias son una complicación motora que puede llegar a ser muy limitante en la enfermedad de Parkinson y para la cual hay pocas opciones terapeúticas, entre ellas bajar medicación.
  • Se publica un trabajo que observa que presentar trastorno del sueño incrementa el riesgo de desarrollar discinesias a corto – medio plazo.
  • Es un estudio realizado en China en 61 pacientes seguidos durante más de 3 años y evaluados muy en detalle.
  • Uno de cada 3 pacientes presentó discinesias a los 3 años y algo menos de la mitad presentaban alteraciones del sueño en la visita inicial.
  • Los que presentaban alteración del sueño al inicio desarrollaron discinesias en más del doble de casos (48% frente a 21%).
  • Después de analizar en detalle todas las variables recogidas de la enfermedad, presentar alteración del sueño multiplica por casi 3 la probabilidad del desarrollo de discinesias.
  • Alteraciones que se producen a nivel de plasticidad cerebral en relación con las alteraciones del sueño podrían predisponer al desarrollo de discinesias.
  • Quedaría conocer si tratar el sueño y mejorar el mismo se relacionaría con una reducción del riesgo además de conocer que mecanismos explicarían tal asociación.

 

La mala calidad del sueño es un factor clave en el desarrollo de la discinesia, los movimientos incontrolados e involuntarios que pueden afectar a las personas con la enfermedad de Párkinson, en relación con la progresión de la misma y la medicación recibida, especialmente la levodopa; y para la cual hay pocas opciones terapéuticas. Cuando son marcadas pueden llegar a ser muy incapacitantes. Algunos factores se han identificado como predictores del desarrollo de discinesias, sabiéndose que son más habituales en pacientes jóvenes que reciben dosis más altas de levodopa y durante un mayor tiempo. El sueño, que es crucial para mantener la homeostasis del circuito neuronal, se puede ver muy frecuentemente afectado en los pacientes con enfermedad de Párkinson, y se han vinculado los trastornos de sueño con el desarrollo de discinesias. Sin embargo, faltan datos sobre la relación entre ambos factores (trastorno de sueño y discinesias) en estudios longitudinales prospectivos.

El estudio, «La alta puntuación del PSQI está asociada con el desarrollo de la discinesia en la enfermedad de Parkinson», fue publicado en la revista npj Parkinson’s disease tuvo el objetivo de investigar la asociación entre la calidad del sueño y las discinesias y construir un modelo que permita predecir el riesgo de desarrollo de discinesias a partir de unas variables concretas. Utilizaron el índice de calidad del sueño de Pittsburgh (PSQI) para definir los pacientes con trastorno del sueño, siendo aquellos con una puntuación mayor o igual a 6 en la escala (a mayor puntuación peor calidad del sueño) los que se definieron como con trastorno del sueño.

La discinesia es una complicación del uso a largo plazo de la levodopa, medicamento del tratamiento del Párkinson. Alrededor del 40-50% de los pacientes desarrollan discinesia en los cinco años siguientes al inicio del tratamiento, llegando al 50-75% de los pacientes después de 10 años.

La discinesia puede ser el resultado de un mal sueño que afecta al cerebro

Se cree que la discinesia está asociada a cambios en los circuitos neuronales, y el sueño reparador -a menudo difícil con el Párkinson- es crucial para que los circuitos neuronales funcionen correctamente.

Los investigadores de dos hospitales en Shangai, China, investigaron la asociación entre la calidad del sueño y la discinesia entre 61 pacientes de Párkinson a los que se les hizo un seguimiento de hasta 36 meses.

Estas personas (67.2% hombres) tenían una edad media de 66 años y habían sido diagnosticados con Párkinson por una media de 4.5 años cuando se inscribieron en el estudio. Ninguno tenía discinesia en el momento de la inscripción, y todos estaban siendo tratados con levodopa, a una dosis media diaria de 375 mg.

A lo largo de los tres años del estudio, 20 pacientes (32,8%) desarrollaron discinesia. La proporción de los afectados por la discinesia fue significativamente mayor en los pacientes con mala calidad de sueño en comparación con los que tenían buena calidad de sueño (48,1% frente al 20,6%, respectivamente).

El modelo que crearon identificó como factores predictores del desarrollo de discinesias una mayor duración de enfermedad y presentar trastorno del sueño independientemente de muchas otras variables analizadas. En particular, la puntuación alta del índice de calidad del sueño de Pittsburgh (PSQI) multiplicaba por casi 3 la probabilidad del desarrollo de discinesias. El modelo parecía bastante fiables logrando una alta capacidad de discriminación.

Un mayor riesgo de discinesia también se asoció con otros múltiples síntomas no motores del Párkinson, tales como mayores niveles de ansiedad, y con mayores dosis de levodopa y mayor duración de la enfermedad. La evidencia de los síntomas depresivos, medidos por la Escala de Calificación de la Depresión de Hamilton, fue de «importancia limítrofe», señaló el equipo.

El presente estudio demuestra que el desarrollo de discinesias es frecuente en la enfermedad de Párkinson y que presentar una mala calidad del sueño podría ser un factor vinculado al desarrollo de las mismas. Quedaría conocer si tratar el sueño y mejorar el mismo se relacionaría con una reducción del riesgo de desarrollar discinesias, además de conocer qué mecanismos explicarían tal asociación. En la práctica, es una relación entre dos complicaciones a tener en cuenta.

La Fundación Degén ayuda a financiar este tipo de investigaciones, si quieres ayudar a que podamos tener más información en la relación entre los trastornos del sueño y las discinesias de la enfermedad de Párkinson, puedes colaborar con nosotros en este enlace.

 

Diego Santos García
Servicio de Neurología, CHUAC (Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña), A Coruña
Neurología, Hospital San Rafael, A Coruña