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Trasplante celular en cara y cavidad nasal con grandes resultados en dos pacientes con enfermedad de Parkinson.

• El trasplante celular es una opción de tratamiento en investigación que persigue restaurar las células para estabilizar la progresión de una enfermedad neurodegenerativa.

• Uno de los problemas es cómo llevarlo a cabo o dónde administrar las células.

• Se publican datos de dos pacientes con enfermedad de Parkinson tratados con células autólogas de fracción vascular estromal derivada de tejido adiposo implantadas en la cara y la cavidad nasal.

• Los dos pacientes mejoraron, uno a los 5 años y el otro 1 año después de la intervención, en aspectos motores y calidad de vida.

• Los resultados son preliminares pero de gran interés.

La terapia celular es una posibilidad terapéutica en investigación en la enfermedad de Parkinson. Una cuestión importante es que tipo de célula trasplantar; por ejemplo, células obtenidas de la piel reprogramadas a células madre pluripotenciales que se puedan implantar y diferenciar a células dopaminérgicas, es una posibilidad. Si embargo, otra cuestión muy importante es como administrar la terapia celular. En este sentido, es importante destacar que la fascia superficial y los músculos faciales poseen un abundante riego sanguíneo, mientras que el acceso venoso y linfático a través de la órbita y la placa cribiforme proporcionan una ruta a la circulación cerebral. Ya hay algunos estudios o resultados de terapia celular en pacientes con enfermedad de Parkinson .
 
 Se publican en la revista Journal of Clinical Neuroscience los datos referentes a dos pacientes con enfermedad de Parkinson tratados con preparación de células autólogas de fracción vascular estromal derivada de tejido adiposo implantadas en la cara y la cavidad nasal. En total recibieron 60 millones de células nucleadas. La hipótesis es que estas células pudieran llegar al tejido cerebral para diferenciarse y producir beneficios en la progresión de la enfermedad de Parkinson. Se realizaron evaluaciones periódicas. En uno de los pacientes, de 72 años, se compara su estado con respecto a su estado antes del procedimiento, 5 años antes. En el otro paciente, de 50 años, los datos del seguimiento aportados son de 1 año. Utilizaron la escala UPDRS-III, vídeos seriados, y la escala de calidad de vida PDQ-39. Las evaluaciones de los vídeos se realizó de forma ciega.

Ambos pacientes presentaban mejoría muy importante desde el punto de vista motor, tanto cuando se evaluaron sin medicación como con medicación. En 2013 el paciente 1 puntuaba 30 puntos en la UPDRS-III (signos motores) con medicación tomada y sólo 4 puntos en 2019. En el caso del paciente 2 la diferencia fue de pasar de 18 puntos en febrero de 2019 a 3 puntos en marzo de 2020, en ambos casos con la medicación tomada. Llamativamente, en el primer caso la dosis de levodopa se mantuvo estable en el primer caso después de tantos años (350 mg/día) y se redujo mucho en el segundo (pasó de 1175 mg a 400 mg al día)Con respecto a la calidad de vida, también hubo mejoría en ambos casos, con beneficio muy marcado después de 1 año en el caso 2 y al menos moderado en el caso 1 después de 5 años.

Estos hallazgos preliminares describen como inyecciones locales faciales y nasales de la preparación de células autólogas de fracción vascular estromal derivada de tejido adiposo resultaron beneficiosas en dos pacientes con enfermedad de Parkinson, incluso después de mucho tiempo. Faltaría por ver los cambios a nivel de síntomas no motores, de neuroimagen funcional y estructural (DATSCAN, PET, RM) y por supuesto en más pacientes. Lo ideal, claro, desarrollar un ensayo clínico doble ciego con estudios complementarios. Dicho eso, resultados muy positivos que obligan a una investigación futura. Uno de los investigadores además es español, del Departamento de Biología Celular de la Universidad de León

 
Noviembre de 2020
DIEGO SANTOS GARCÍA
NEUROLOGÍA, CHUAC (COMPLEJO HOSPITALARIO UNIVERSITARIO DE A CORUÑA), A CORUÑA